
domingo, 15 de junio de 2008
Ferrol: Zipi y Zape

Dame un achuchoncito ...
¿ Unos pistachitos, mis pequeñas pirañitas?

¡Primo!

Porque siempre hay que tener satisfecho al cliente...un poco de public relations.

¡Alegría, alegría! ¿ Qué es eso de que Ferrol está muerto?
jueves, 12 de junio de 2008
Arrivederci
lunes, 9 de junio de 2008
A pedir a la casa de Dios




Ayer fue un domingo de lo más típico y relajado. Comidita en casa de Ana ( no pude disimular que no había desayunado porque todo estaba buenísimo), un pequeño reposo post-nos-hemos-puesto-las-botas y luego a pasear por la ciudad.
domingo, 8 de junio de 2008
+2





Segundo día de nuestro amigo italiano en la ciudad y no hemos parado ni un minuto. Tanto es así que, vaya, se me ha hecho un poco tarde.Un día intenso y hay que decir que, después de una semana intensa, el domingo va a ser como un pequeño alivio para el organismo...quizás también un primer baño en el mar de este año ( si alguien se apunta esta tarde, que hable ahora o calle para siempre)
Por la mañana, visita a los lugares típicos de la ciudad con un tiempo estupendo aunque un viento espantoso que no nos ha permitido percibir los efectos del sol en la piel hasta el atardecer.
Luego comida en familia, que se aprecia un montón. Un poquito de descanso en el jardín pues la cata de chupitos con mi progenitor es una prueba de fuego para los invitados y también para los que no lo somos tanto. "Sólo el penitente pasará"
Hoy creo que Ana ha conseguido superar su pánico a los perros y Giuseppe ha podido comprobar con sus propios ojos que mi pequeño Tom comprende italiano.
Café con amigos, noche de copas-relax y supuestamente...a dormir, mi estrella.
Ya no es una pregunta, ni una reflexión; creo que el destino existe de veras.
sábado, 7 de junio de 2008
El aeropuerto. Mariposas...

jueves, 5 de junio de 2008
Los portadores de sueños
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.
Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores;
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.
Desde pequeños venían marcados por el amor.
detrás de su apariencia cotidiana
guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías
habladoras de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua al corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también había engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.
Los portadores de sueños sobrevivieron a los
climas gélidos pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
torrenciales tuvieron algo que ver con esto,
la verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.
Eran felices en su mundo de azúcar y de viento,
de todas partes venían a impregnarse de su aliento,
de sus claras miradas,
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.
Son peligrosos - imprimían las grandes rotativas
Son peligrosos - decían los presidentes en sus discursos
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.
Hay que destruirlos - imprimían las grandes rotativas
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus discursos
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.
Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.
Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
sueños que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.
Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías.
Gioconda Belli













