lunes, 25 de julio de 2011

Be Italian

Uno de los temas de los que me gusta hablar más cuando enseño español es el de los “típicos y tópicos”.
Mi primer día de clase es siempre curioso porque todos esperan que haga su entrada una morena despampanante con forma de botella de Coca-cola tocando las castañuelas.
Sin embargo, llega una tía bajita y bastante pálida, que para colmo no sabe bailar flamenco.
Hay muchos tópicos también sobre los italianos: que si conducen mal, que si son infieles por naturaleza, fanáticos religiosos, que si se pasan el día viendo el fútbol y comiendo pizza…
Vamos por partes:                                       
1-      Que conduzcan mal es una afirmación basada en hechos reales. Es decir, ven a Italia y lo descubrirás. Yo creo que ningún italiano ha abierto jamás el libro de la autoescuela. Es más, ni siquiera lo he visto…
2-      ¿Nos saltamos este punto? Las italianas se pasan el día histéricas despellejando a su novio o marido porque se lía con todo lo que se mueve. Obviamente, ellas no tienen desperdicio. Se pasan la vida buscando el tío con más pasta con el que casarse para que las mantenga (pero eso es otra historia…) Hombres y mujeres digamos que 50%, 50%.
3-      El fanatismo religioso: contando que pueden peregrinar a tantos templos de culto diría que es preocupante. Más bien es una doble moral que no les deja vivir. Viva el papa y cárgate al vecino si puedes o algo así.
4-      Fútbol, fútbol, fútbol… Sin comentarios.
5-      Pizza, para cenar, para el aperitivo, para merendar…
Eso sí, las comedias italianas no tienen precio. Ayer mismo fui al cine “ Femmine contro Maschi”. Los italianos tienen su punto de ternura aunque la vida en Italia, es más dura de lo que parece.
Si, por alguna casualidad, te tienes que mudar aquí te recomiendo no estresarte demasiado con las reglas, porque en Italia, han nacido para saltárselas.
¿Os he dicho que vuelvo un par de semanas en agosto?
Be Italian.

domingo, 24 de julio de 2011

Menuda boda...italiana

El domingo pasado tuvimos la boda de Sara, la prima de Giuseppe.
Un año de preparativos, un vestido de princesa… ¡Todo calculado al milímetro!
Demasiadas personas en la casa, demasiadas mujeres en la habitación, demasiados mosquitos con hambre y demasiado maquillaje derretido de tanto sudar.
Tiramos de los lazos. La atamos bien para que no se escape de ese corpiño que endosará una vez en su vida. Una vez en su vida que significa…
Bueno, no entremos en tema. Cada uno que celebre las cosas a su manera.
Llegamos a la iglesia y la novia se paraliza.
¿Se lo estará pensando? (se pregunta la gente)
Yo creo que después de 11 años, en un minuto, no hay nada más que pensarse. Aunque a veces todavía hay tiempo para la fuga.
Hay personas que todavía no entienden que no pueden atar los sentimientos de los demás. Sólo puedes firmar contratos y prometer cosas que quizás no podrás cumplir.
Nos empeñamos en buscar seguridades dentro de nuestras inseguridades.
Pues bien, no, no se lo estaba pensando, la pobre muchacha.
Se dio cuenta de que le faltaba el ramo.
Primera vez en la que asisto a la boda de una novia a la que se le olvida el ramo.
Y claro, dado su espíritu perfeccionista, y el tiempo que le había llevado prepararlo todo, no le hacía mucha ilusión la idea de entrar en la iglesia sin él.
Tras un par de minutos de cuchicheos salimos disparados en su búsqueda. Lo invitados toman la iglesia y corremos como locos por las colinas en busca del sueño de la novia.
Tras 40 minutos de sofocón regresamos con el trofeo en la mano.
Sara nos sonríe agradecida.
Momento salvado y nos saltamos la parte más tostón de la ceremonia…
Banquete: estamos todos monísimos.
Se echa en falta un poco de juventud y frescor en el ambiente.
Todo es demasiado sobrio, demasiado formal.
Nos tomamos un aperitivo y me hago con una amiga de diez años que trama fechorías para su abuela.
Entramos en la sala a cenar y por suerte nos sientan con un par de parejas charlatanas.
Nos saltamos algún plato y el casi silencio nos envuelve.
Pocos “vivan los novios”, ninguna corbata en la cabeza ni chicas sin zapatos…
Un evento elegante, un tanto anónimo- pienso.
Farolillos al aire y “vámonos a casa”. (Gius, como siempre se ha dejado el móvil en alguna parte y tenemos que volver a recogerlo).
“Yo que pensaba bailar toda la noche…” – le digo.
Me parece que tendré que esperar a la despedida de Carolina…

jueves, 23 de junio de 2011

Noite máxica

Y es que yo firmaba ahora mismo por no perderme San Juan y dar un poco de rienda suelta al espíritu adolescente que todavía me queda.
Aquí me tenéis, con mi ordenador inseparable escribiendo sobre castañas y vino...
San Juan es una noche mágica. La noche más bonita del año para todos los gallegos.
Salen de nosotros el alma celta y los vapores del aguardiente.
 ¡Fuego! , besos que se derriten entre llamas de deseo.
Aguas gélidas del Atlántico.
Brisa de novedades.
Estrellas que brindan el camino que tú has decidido caminar.
Amigos, amigos para toda la vida. Unos más y otros menos...
Hierbas aromáticas y alucinógenas.
Luces en el aire...luces en el mar.
Mi corazón compungido. Mis sentimientos verdes-tojo-espinas-sangre-resurrección final.
Agua, que me ahogo...
¡Fuego! Cantos y algarabía.
Toco una luciérnaga con la mano ...
y respiro los sueños...
de esa noche de verano apasionante
que puedo sentir tan cerca.

Fracaso escolar

Me estoy tomando mi café matutino con Gius en el bar y leo el periódico.
"Un niño de 12 años se cuelga porque le suspendieron"
Me pregunto en qué tipo de monstruos nos estamos convirtiendo profesores, educadores, pedagogos o como coño nos queramos llamar.
¿En qué estaría pensando?
Si además nos planteamos que en Italia el sistema educativo pertenece, por lo menos, a la Edad Media, la preocupación se hace más grave.
Millones de exámenes orales que no demuestran nada a nadie.
Pandilla de loros recitando información nunca comprendida
¡110 e lode!, ¡110 e lode! pero eso sí, no saben describirte qué es un destino turístico y acaban de terminar la carrera con matrícula de honor.
¿Y yo me tengo que quitar el sombrero? Una vulgar currita de Notable (vecchio ordinamento) de la universidad pública española, of course, que se ha enriquecido de experiencias gracias a becas del Ministerio de Educación (por supuesto, sin cotizar ni un duro, ni una antigua peseta).
No he pasado jamás de una segunda convocatoria, cuando los paletos de los italianos (que me perdonen pero lo son) repiten el mismo examen hasta obtener la nota máxima sin comprender nada de lo que han estudiando. Repetir, repetir como los monos, para ser 110 .
Claro, ante una comparativa, salgo perdiendo. Lo que cuentan son los números, no el tiempo que te ha llevado obtenerlos...
En fin, que al pobre niño de 12 años nadie le podrá devolver la vida. Para colmo, su corta vida seguramente habrá estado llena de miedos y traumas generados por familiares demasiado exigentes y cabrones de profes a los que se la pelaba su condición psicológica.
Un niño que tenía derecho a ser feliz sin que le hicieran recitar la lección contra la pizarra.
Que se habría podido comer maravillosos bocatas de nocilla en el parque, jugar al balón y hacer los deberes con su abuela, sin saber qué cojones significa la función clorofílica de las plantas.
No menos sorprendentes son dos olvidos de bebés en el coche.
¿En qué coño estamos pensando?
110 en crueldad

martes, 31 de mayo de 2011

Sapore di sale... sapore di mare

Sapore di mare.
Son las 8 de  la mañana. Aparco el coche en el paseo marítimo:27º.
Respiro profundo y llega a mis pulmones el verano.
Sapore di sale. Las guiris se vuelven locas en el mercadillo con los vestidos de lentejuelas.
Los propietarios barren su chiringuito de la playa.
Los viejetes pasean en bicicleta. Cuelgan la toalla del manillar para disfrutar de un cálido baño.
Un olor particular en la estación, ¿qué es?
Me asomo a las vías y veo la línea amarilla recién pintada. Se ha desplazado dos centímetros y sonríe con su nuevo vestido.
Tengo que escribir la revista de septiembre- pienso.
Ahora que llega el calor y hasta molesta quedarse en casa.
Por las noches salgo a pasear antes de  dormir. Un poco de fresco,un poco de oxígeno…
Me endulzo la vida con un café frío y cremoso.
Sapore di mare.
Un tren en tránsito me revuelve el pelo. Lleva toneladas de madera.
Me haría una casa de madera que flotase en el mar – pienso.
Imágenes, imágenes...
Verde, la abuela María, una mariposa en vuelo…
No puedo contener el llanto.
En realidad, soy más fuerte de lo que esperaba.
Vago por la vida de un lado a otro. 
No me como  el mundo pero tampoco dejo que él me coma a mí.
No veo la hora de que llegue mi familia a visitarme. Un par de semanas en compañía
Sapore di sale…
Mañana espero meter los pies en el agua del Adriático: un descanso físico y psicológico.
Uno no puede dejar que la vida elija.
A veces lo bonito de elegir es que es uno mismo el que acierta y se equivoca.
Es importante responsabilizarse sobre las propias decisiones.
Yo lo he hecho. Aunque vivo a unos cuantos kilómetros de las personas que me importan, mi vida en Italia me hace ser mejor persona. He encontrado el amor y la paz espiritual que tantos años estuve buscando.
Claro, que tengo que escaparme a Galicia…Nada que se compare a un buen churrasco con mi familia y mis amigos…Por cierto, vuelvo en agosto...
http://www.youtube.com/watch?v=J8so9e0bFnk

jueves, 14 de abril de 2011

Libertad

Se unió con la tierra, con los pájaros, con la libertad del aire.
Un espíritu libre. Un alma inmortal que permanecerá en nosotros para siempre.
Recordaré sus pequeñas manos, su piel de algodón y sueños.
Sus ojos repletos de luz, de ansia de acompañarnos hasta el último momento.
Su sonrisa, su alegría, su optimismo en la dificultad.
Era hora de dormir. Hora de descansar. Hora de dejar atrás los miles de senderos caminados.
Aunque yo sé que estarás siempre aquí acariciando mi pelo en el silencio de la noche.
Gracias, abuela.


domingo, 27 de marzo de 2011

"La linea gialla"

Mi vida está en estrecha relación con "la linea gialla".
Según la megafonía no debería atravesarla, pisarla o caminar sobre ella.
Últimamente incluso me mira y se mofa del poder que le han otorgado.
Cansada de estar sujeta a reglas absurdas, que lo único que hacen es atosigar, decido ignorarla.
"Vamos, ahora me va a decir a mí Trenitalia lo que tengo que hacer con mi vida."
He descubierto cosas  verdaderamente sorprendentes, sin hablar de los horarios, tema demasiado trillado en otras entradas.
La novedad más vergonzosa es el baño del tren regional ¡El baño!
Consiste en un agujero en el suelo del vagón y está prohibido su uso durante el período de tiempo en el que el tren se para en la estación. Obviamente, supongo que no os preguntáis el motivo.
A veces, durante mis largos momentos muertos esperando el tren he pensado en esos excrementos que vemos en las vías : "¿quién trae el perro a pasear por aquí?"
No, queridos, no es el perro.
A mis casi 30 años (que por cierto, me queda poco y que sepáis que cuando una está fuera de casa le hace ilusión de vez en cuando que se acuerden de ella) descubro que mi ingenuidad todavía está viva.
Y camino a lo largo de "la linea gialla", me paro ante ella cuando pierdo el tren desesperada y doy incluso saltitos cuando me dan las nueve de la noche, hace un frío que pela y el tren llega con retraso.
Espero que algún día me traiga alguna alegría. Aunque si lo pienso ya lo ha hecho...
Salgo pitando...