viernes, 11 de febrero de 2011

Verde

La única cosa buena de viajar en este tren es que puedo ver el mar Adriático. A veces imagino mi vida en una pequeña casita pegada a la playa. Despertarme en las mañanas de verano y darme un baño desnuda.Vivir en lino y pies descalzos, eso sí, con conexión WIFI.
Algún día echo de menos una gran ciudad pero creo que es algo muy esporádico. Creo que la cosa que más echo de menos últimamente es mi familia, sobre todo cuando sé que tienen problemas de salud y no puedo estar a su lado.
Gius me pregunta muchos días si creo que se inventará de una vez el teletransporte. No lo sé, pero en mi caso resolvería las carencias más importantes de mi existencia ...
Vuelvo a la playa, quizás en Puglia, donde todavía no he estado nunca.
Desayuno mi zumo de naranja con tostadas y sigo escribiendo mi libro imaginario.
Acaricio a mi perro. Imposible quererlo tanto como a Tom, aunque es más grande y tiene un pelo precioso.
Meto los pies en el agua cristalina y veo mis primeras arrugas bajo los ojos. No me disgustan.
Cojo el teléfono, un Nokia modelo antiguo. Alguien me susurra al otro lado.
Cocino, doy clases en la red... ¿quizás estoy engordando?
Mi abuela hace una manta kilométrica de lana con patchwork. Es verde, como el mar Adriático. Teje con ilusión los sueños de un ser que verá la vida con sus propios ojos.
La megafonía interrumpe mi desvarío...
Pescara Centrale...el verde se funde en el gris del asfalto.

1 comentario:

mami dijo...

Tu verde sueño es un reflejo de lo que puedes conseguir con ese tesón que te caracteriza y que yo no dudo que lograrás algún día y hasta tal vez consigamos ese teletransporte para compartir los buenos momentos que te esperan.
Ten en cuenta que la esperanza es verde también.
Mira quien viene a darme un besito, ese perrito que tanto quieres y que se acerca a mi como si hubiese leido tu relato para que te transmita ese saludito a ti.